
Deslízate hasta que caderas y rodillas formen ángulos cómodos, espalda apoyada en la pared y pies a la anchura de caderas. Mantén presión uniforme, mira al frente y respira en calma. Aumenta segundos semanalmente y observa cómo mejora tu capacidad para subir escaleras sin fatiga.

Sujeta el marco con una mano para entrar y salir del patrón con equilibrio, dando pasos largos y manteniendo el tronco erguido. Desciende controlado, rodilla estable, talón posterior elevado. Cambia el agarre para trabajar ambos lados de manera simétrica y ganar confianza progresiva.

Con la yema de los dedos en la pared para referencia, sube y baja controlando el movimiento, distribuyendo peso en la base del dedo gordo y meñique. Haz pausas arriba y abajo. Fortalecer pantorrillas mejora propulsión, protege rodillas y estabiliza tobillos en giros cotidianos.